Epidermis: ¿qué es la piel? Y sus funciones

La epidermis consiste en una red densa de queratinocitos (80 %), que actúan como la primera línea de defensa de nuestra piel. Además de protegernos, los queratinocitos también producen queratina. Esa es una sustancia gruesa que actúa como cemento, soldando las células entre sí a fin de que formen un tapón protector. En otras palabras, los queratinocitos son nuestros propios guardaespaldas personales. Para permanecer protegida al máximo, nuestra piel se renueva cada 4 a 6 semanas, gracias a la descamación, es decir el peeling.

Protección contra los rayos UV

Los melanocitos controlan la pigmentación de la piel mediante un proceso llamado melanogénesis. ¿Qué significa esto exactamente? Es una reacción biológica que produce melanina, el pigmento que a todos nos gusta estimular para prepararnos a absorber algunos rayos de sol. La melanina nos da nuestros preciosos tonos dorados y también protege nuestra piel de los rayos UV, un enemigo acérrimo cuando se habla del envejecimiento de la piel.

Las células de Langerhan protegen nuestro sistema inmune, y aunque son menores en número, son instrumentales para proteger nuestros cuerpos de los factores agresores externos. Son parte de la artillería pesada de nuestro sistema inmune. Alertan a nuestro sistema inmune de cualquier antígeno que logra atravesar la barrera de nuestra piel. Esposan a estos intrusos y los escoltan para expulsarlos hacia la dermis, donde pueden ser destruidos.